Lo esencial
- Frecuencia propia de cada cliente
- Días desde la última compra
- Margen mensual en riesgo
- Acción asignada al comercial
Cada cliente tiene su ritmo
Catorce días pueden ser normales para un hotel y una mala señal para un restaurante que compra dos veces por semana. Margevia aprende el intervalo de cada cuenta.
Prioridad por dinero, no por intuición
La lista se ordena por margen habitual, retraso y confianza. El comercial empieza por donde una llamada puede recuperar más valor.
Historial que evita perseguir a todo el mundo
Una alerta se puede posponer, descartar o resolver. Si el comportamiento vuelve a la normalidad, el radar actualiza su estado.